LA CALIDAD DE SUEÑO EN LOS NIÑOS


Dormir bien es importante para la regulación de las funciones corporales de los niños, tales como aumento de peso y la hiperactividad.

 

Es muy común que los bebés y los niños tengan problemas para dormir de una manera equilibrada. En el día duermen de más y en la noche muy poco. Esta inestabilidad afecta la vida del niño o el bebé: modifican su alimentación, altera el estado de ánimo, tienden a ser hiperactivos o demasiado perezosos.

 

Puede que no lo parezca, pero el sueño no es sólo un estado de reposo, es un proceso fisiológico que regula todo el cuerpo: libera hormonas, regula la temperatura corporal, trabaja en la consolidación de la memoria, entre otras funciones. Por lo tanto, el mantenimiento de la calidad en el sueño es esencial para una vida equilibrada.

 

¿Cómo saber si mi hijo está durmiendo mal?

 

Neurólogos y pediatras indican que los bebés que duermen mal pueden llegar a ser “mal humorados, tristes y llorones”, y los síntomas son como ronquidos, sueño inquieto o agitado y poseen mayor facilidad para contraer enfermedades.

 

 

 

 

 

Los niños mayores pueden presentar un comportamiento hiperactivo, dificultad en la socialización, agresión y dificultades de aprendizaje. De acuerdo con los neurólogos, también puede haber dificultades en el crecimiento y el aumento de peso.

 

En ambos casos es una advertencia de que la calidad del sueño es insuficiente o inadecuada. El  promedio para dormir es de nueve horas al día para los niños.

 

Sueño después de comer

 

Dicen que este es el sueño más reconfortante, también conocido como “la siesta”. Esto es porque, después de la alimentación, la digestión de alimentos transfiere gran parte de la circulación sanguínea al tubo digestivo causando que se reciba menos sangre y oxígeno al cerebro, lo que provoca pereza y somnolencia.

 

Sin embargo, este tipo de sueño no es el más beneficioso para el cuerpo del bebé. El cuerpo no se prepara adecuadamente para dormir y no favorece la liberación de melatonina, que es la hormona del modulador del sueño, y requiere de un período de tranquilidad y oscuridad para ser liberada.

 

La melatonina aumenta sus niveles cuando el metabolismo de nuestro cuerpo está bajo, es decir, cuando dormimos en ambientes silenciosos y oscuros. La claridad y estímulos visuales como televisión, los videojuegos y la computadora antes de dormir disminuyen los índices de melatonina y perturban el sueño perfecto.

 

Consejos para que su hijo duerma bien

 

- Disponer de un ambiente apropiado para el sueño: Limpio, oscuro, silencioso y cómodo

- Tómese su tiempo antes de acostarse para charlar, relajarse, contar historias y dar un beso de buenas noches.

- Dejar una luz azul en la esquina del espacio para tranquilizar y dejar el ambiente acogedor.

- Reserve horarios regulares para dormir y despertar.

 

- Enviarlo a la cama sólo a la hora de dormir.

 

 

 

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